miércoles, junio 19, 2013
Martín Lousteau vivió “en terapia” con Carla Peterson
Anoche los actores, productores y director de “En terapia” vieron juntos el primer capítulo de la miniserie que se emitió por la Televisión Pública.
Con la ausencia de Diego Peretti, eje del relato al ser el personaje presente en cada emisión, se reunieron Norma Aleandro, Dolores Fonzi, Roberto Carnaghi, Carla Peterson y Alejandro Maci, director del programa de Dori Media.
Carla estuvo acompañada por su marido, Martín Lousteau, orgulloso del trabajo de su mujer en la ficción que protagonizó en su primer capítulo.
FUENTE: http://www.laubfal.com/martin-lousteau-vivio-en-terapia-con-carla-peterson/#
martes, junio 18, 2013
Retomando la sesión anterior...
Con la misma calidad del año pasado, el ciclo comenzó anoche su segunda temporada. Brilló Carla Peterson.
18.06.2013
Por Silvina Lamazares
La última sesión del año pasado había dejado al público con ganas de más. Lo decían los foros de Internet, lo reflejaban aquellos diálogos en los que el boca a boca parece medir más que el rating. Por libros, por actuaciones magistrales, por estética en pantalla, por identificación con uno o con otros, En terapia (a las 22.30, por Canal 7) se fue para volver. Y, como quien retoma una ceremonia de su propio análisis, los seguidores de las charlas -y la vida- del doctor Montes (Diego Peretti) ayer tuvieron la chance de reencontrarse con una televisión exquisita. Con ésa que el año pasado marcó diferencia y que este año, a juzgar por lo que se vio anoche, va en el mismo camino: el de la calidad.
El comienzo de la segunda temporada del ciclo coproducido por Dori Media y Canal 7 mostró a Guillermo Montes en la intimidad de su casa, con esa parsimonia tan suya. Timbre. Sonido suficiente para dar paso a una escena que permitió entender qué sucedió en este tiempo. Era el señor Ramírez (Federico Luppi), padre de Gastón, que le llevaba a Montes el texto de la demanda contra él: su hijo, ex paciente (Germán Palacios) del doctor, se murió. “Usted no va a hacer más daño (...) Quiero que transite el mismo infierno que yo”, le deseó Ramírez. “Yo no maté a Gastón”, se defendió el analista, quien pasó buena parte del primer capítulo fuera de su consultorio.
De cara al juicio que se le viene, resolvió visitar a Juliana, una ex paciente, y reconocida abogada, que marca la incorporación de Carla Peterson a la ficción dirigida por Alejandro Maci.
La charla, tensa y profunda, entre uno y otro, dejó ver ciertas oscuridades del pasado. Llevan 16 años sin verse y, ahora, en un interesante juego de cambio de roles, Juliana se anima a desnudarle unas cuantas verdades. Se supone que él fue a verla para que ella lo defendiera en el juicio. Una bonita excusa para volver a ver a Peterson en televisión, en una composición admirable, alejada de su obsesiva Inés de Tiempos compulsivos y de sus muchas chicas de comedia. Juntos, construyeron un duelo actoral de esos que se agradece
FUENTE:http://web.clarin.com/espectaculos/tv-y-radio/Retomando-sesion-anterior_0_940106124.html
18.06.2013
Por Silvina Lamazares
La última sesión del año pasado había dejado al público con ganas de más. Lo decían los foros de Internet, lo reflejaban aquellos diálogos en los que el boca a boca parece medir más que el rating. Por libros, por actuaciones magistrales, por estética en pantalla, por identificación con uno o con otros, En terapia (a las 22.30, por Canal 7) se fue para volver. Y, como quien retoma una ceremonia de su propio análisis, los seguidores de las charlas -y la vida- del doctor Montes (Diego Peretti) ayer tuvieron la chance de reencontrarse con una televisión exquisita. Con ésa que el año pasado marcó diferencia y que este año, a juzgar por lo que se vio anoche, va en el mismo camino: el de la calidad.
El comienzo de la segunda temporada del ciclo coproducido por Dori Media y Canal 7 mostró a Guillermo Montes en la intimidad de su casa, con esa parsimonia tan suya. Timbre. Sonido suficiente para dar paso a una escena que permitió entender qué sucedió en este tiempo. Era el señor Ramírez (Federico Luppi), padre de Gastón, que le llevaba a Montes el texto de la demanda contra él: su hijo, ex paciente (Germán Palacios) del doctor, se murió. “Usted no va a hacer más daño (...) Quiero que transite el mismo infierno que yo”, le deseó Ramírez. “Yo no maté a Gastón”, se defendió el analista, quien pasó buena parte del primer capítulo fuera de su consultorio.
De cara al juicio que se le viene, resolvió visitar a Juliana, una ex paciente, y reconocida abogada, que marca la incorporación de Carla Peterson a la ficción dirigida por Alejandro Maci.
La charla, tensa y profunda, entre uno y otro, dejó ver ciertas oscuridades del pasado. Llevan 16 años sin verse y, ahora, en un interesante juego de cambio de roles, Juliana se anima a desnudarle unas cuantas verdades. Se supone que él fue a verla para que ella lo defendiera en el juicio. Una bonita excusa para volver a ver a Peterson en televisión, en una composición admirable, alejada de su obsesiva Inés de Tiempos compulsivos y de sus muchas chicas de comedia. Juntos, construyeron un duelo actoral de esos que se agradece
FUENTE:http://web.clarin.com/espectaculos/tv-y-radio/Retomando-sesion-anterior_0_940106124.html
Carla Peterson, 1er Capítulo de "En Terapia", capturas y nota en Visión 7
lunes, junio 17, 2013
Carla Peterson: “Quería ser mamá y ahora estoy encantada”
A cuatro meses del nacimiento de Gaspar, Carla Peterson vuelve a la tele. En la segunda temporada de “En terapia” será una prestigiosa abogada obsesionada con tener un hijo.
PorLaura Natale Lnatale@larazon.com.ar
“¿En serio se me ve bien?”, vuelve a preguntar Carla Peterson. Hace cuatro meses que fue mamá, y físicamente no se le nota. Está divina. Ella dice que sí, que siente que su cuerpo está diferente, que lleva las marcas del posparto. “Pero no me importa nada, eh”, aclara enseguida. “Me cuidé un poco en el embarazo, caminé mucho, hice yoga, tuve suerte... Y acá estoy”, dice.
Divina. Y enamoradísima de esta nueva realidad que está viviendo y de su hijo Gaspar, fruto de la relación que tiene con el economista Martín Lousteau. “Estoy tan entusiasmada con mi bebé y la maternidad que no me molesta nada, ni despertarme a la noche, ni el cansancio, nada. Esto es lo que quería y como sé que también viene con lo otro (la demanda, el cansancio, las noches largas, etc.), no me hago problema. Me despierto sólo para mirarlo dormir, estoy encantada, puedo estar todo el día mirándolo. Es un bebé muy tranquilo, nos llevamos bien, estoy muy feliz”. Así está hoy Carla, esta madre primeriza y encantada que volverá esta noche a la pantalla en la segunda temporada de “En terapia” (Canal 7).
Será Juliana Russo, una elegante y prestigiosa abogada de cuarenta y dos años, obsesionada con ser madre en el preciso momento en que esa posibilidad parece volverse imposible. En la ficción, además, se la verá impecablemente vestida y subida a unos tacos bien altos. ¿Raro para alguien que acaba de parir? “Imaginate que empecé con las pruebas de vestuario al mes de haber nacido Gaspar, era bastante contradictorio, nada que ver con mi realidad, pero creo que eso fue lo que más me divertía y lo que me ayudó a ponerme en forma. Actuar me pone muy nerviosa, pero en el momento logro tomarlo como un juego, me apoyo mucho en el trabajo de los demás, en lo que ven los otros de mí y en dar lo mejor siempre”, cuenta la actriz.
¿Veías “En terapia”? Sí, y me encantaba. Tenía ganas de actuar con Diego (Peretti) y de encarar este desafío. Porque hay que saber que el programa es muy distinto de lo que yo creía... yo no había calculado que tenía que estudiar muchísimo mientras que cambiaba un pañal y daba la teta.
¿Y cómo hiciste? Me ayudaron un montón: una amiga me asistió con el estudio, la producción permitió que me trajeran a mi hijo a las grabaciones... Es que nunca me imaginé que el trabajo previo del actor iba a ser tan intenso. Cuando vi que tardaba una semana en estudiar un capítulo.... En verdad, con el primero tardé 20 días... ¡Dios mío, qué difícil fue! Un día fue muy gracioso porque yo estaba con el bebé en el camarín, lo tenía a upa y le hablaba modulando exageradamente mientras pasaba la letra... había que entender que venía hablando ese idioma desde hacía tres meses... Encima, hay que estudiar y decir esos textos tan enormes y profundos, que a la vez son hermosos e interesantes.
¿Qué planes tenés para el futuro? Para hacer este programa me exigí mucho, ahora descansaré, tengo un proyecto para hacer una película. Quiero disfrutar más a mi bebé, el año que viene seguro volveré a la televisión.
FUENTE: http://www.larazon.com.ar/show/Queria-mama-ahora-encantada_0_469800039.html
PorLaura Natale Lnatale@larazon.com.ar
“¿En serio se me ve bien?”, vuelve a preguntar Carla Peterson. Hace cuatro meses que fue mamá, y físicamente no se le nota. Está divina. Ella dice que sí, que siente que su cuerpo está diferente, que lleva las marcas del posparto. “Pero no me importa nada, eh”, aclara enseguida. “Me cuidé un poco en el embarazo, caminé mucho, hice yoga, tuve suerte... Y acá estoy”, dice.
Divina. Y enamoradísima de esta nueva realidad que está viviendo y de su hijo Gaspar, fruto de la relación que tiene con el economista Martín Lousteau. “Estoy tan entusiasmada con mi bebé y la maternidad que no me molesta nada, ni despertarme a la noche, ni el cansancio, nada. Esto es lo que quería y como sé que también viene con lo otro (la demanda, el cansancio, las noches largas, etc.), no me hago problema. Me despierto sólo para mirarlo dormir, estoy encantada, puedo estar todo el día mirándolo. Es un bebé muy tranquilo, nos llevamos bien, estoy muy feliz”. Así está hoy Carla, esta madre primeriza y encantada que volverá esta noche a la pantalla en la segunda temporada de “En terapia” (Canal 7).
Será Juliana Russo, una elegante y prestigiosa abogada de cuarenta y dos años, obsesionada con ser madre en el preciso momento en que esa posibilidad parece volverse imposible. En la ficción, además, se la verá impecablemente vestida y subida a unos tacos bien altos. ¿Raro para alguien que acaba de parir? “Imaginate que empecé con las pruebas de vestuario al mes de haber nacido Gaspar, era bastante contradictorio, nada que ver con mi realidad, pero creo que eso fue lo que más me divertía y lo que me ayudó a ponerme en forma. Actuar me pone muy nerviosa, pero en el momento logro tomarlo como un juego, me apoyo mucho en el trabajo de los demás, en lo que ven los otros de mí y en dar lo mejor siempre”, cuenta la actriz.
¿Veías “En terapia”? Sí, y me encantaba. Tenía ganas de actuar con Diego (Peretti) y de encarar este desafío. Porque hay que saber que el programa es muy distinto de lo que yo creía... yo no había calculado que tenía que estudiar muchísimo mientras que cambiaba un pañal y daba la teta.
¿Y cómo hiciste? Me ayudaron un montón: una amiga me asistió con el estudio, la producción permitió que me trajeran a mi hijo a las grabaciones... Es que nunca me imaginé que el trabajo previo del actor iba a ser tan intenso. Cuando vi que tardaba una semana en estudiar un capítulo.... En verdad, con el primero tardé 20 días... ¡Dios mío, qué difícil fue! Un día fue muy gracioso porque yo estaba con el bebé en el camarín, lo tenía a upa y le hablaba modulando exageradamente mientras pasaba la letra... había que entender que venía hablando ese idioma desde hacía tres meses... Encima, hay que estudiar y decir esos textos tan enormes y profundos, que a la vez son hermosos e interesantes.
¿Qué planes tenés para el futuro? Para hacer este programa me exigí mucho, ahora descansaré, tengo un proyecto para hacer una película. Quiero disfrutar más a mi bebé, el año que viene seguro volveré a la televisión.
FUENTE: http://www.larazon.com.ar/show/Queria-mama-ahora-encantada_0_469800039.html
Carla Peterson: "Este personaje me exigió muchos días de estudio"
Por: Analía Rivas
Luego de cinco horas continuas lejos de su casa y de su hijo Gaspar, de cinco meses, los pechos la apremian y no lo disimula. Se sienta y hace un gesto que la delata. "¿Te duelen?", es la primera pregunta. "Un poco", responde entre un suspiro. "Pero ya dejé mamaderas para que él coma", aclara sobre su elección de no exponer a su bebé en plena nota.
Luego de ser madre por primera vez, Peterson aceptó volver a trabajar, asumiendo el rol de paciente de Guillermo Montes, el psicoanalista que interpreta Diego Peretti para En terapia, el ciclo que hoy, a las a las 22:30 inicia su segunda temporada por la TV Pública.
Carla es Juliana, una abogada cuarentona que enfrenta su obsesión por ser madre. La mujer que personifica está enredada en la maternidad, y la actriz todo lo contrario. "Me veo contenta. Lo llevo con alegría, con entusiasmo. Estoy feliz."
En su primera vez en la TV Pública, aceptó la convocatoria porque el plan de grabación le permitió seguir con su plan de amamantar a su hijo. "Un mes después de tener a mi bebé tuve mi primera prueba de vestuario. Los libros los tenía leídos de mucho antes. Me había puesto a estudiar y me preguntaba si lo iba a poder hacer, ya que era un personaje más grande que yo. Después pude ahondar en su conflicto y en todo lo que ocurre con el personaje de Peretti, y me encantó. No sabía realmente si iba a poder concentrarme para estudiar; mi cabeza estaba en otro lado. Finalmente, acepté y lo hice.”
–¿En qué está Juliana cuando empieza su terapia?
–Ella es una ex paciente de Montes, que se atendió con él hace 20 años y no volvió nunca más a analizarse. Es una abogada muy exitosa que se plantea si ser madre o no. Se reencuentran porque él la consulta como abogada por su divorcio. Y la vuelve a atender y hay una revisión de su primera terapia.
–La realización de esta ficción es bastante atípica al estándar de las series o tiras de la televisión abierta. ¿Cómo te resulto esta experiencia?
–Se graba un capítulo por día, y es por plano, como en el cine, con escenas largas. No los grabé todos los días seguidos porque necesitaba estudiar entre un capítulo y otro. El formato exige seguir el guión tal como está escrito. Hice siete capítulos, y de esa manera pude organizarme.
–¿Trabajar como actriz tiene una exigencia distinta a otras profesiones?
–Sí, totalmente distinto. Este personaje me exigió muchos días de estudiar capítulos todos juntos. Estuve sentada casi sin moverme, como si estuviera preparando una obra de teatro. Cada capítulo se ensayó y se grabó en el día.
–¿Sin ensayos?
–Me encontré a grabar el primer capítulo con Peretti después de muchos días de estudio. Y hasta ese momento no conocés la atmósfera. Por suerte el trabajo fue con Diego, que es una suerte de actor director, es muy inteligente y práctico, no se va por las ramas y es muy concreto para trabajar al igual que la dirección. Eso me ayudó a apoyarme en ellos, porque si bien es un mundo nuevo, ellos sabían cómo se hacía por el trabajo del año pasado. Esa es la diferencia del programa diario, donde se exige cierta creatividad para no repetirse. Esto requiere más concentración, estudio previo. Otra profundización.
–¿Viste algo?
–No. Nada.
–¿Sos de mirar?
–Sí.
–¿Ves el programa en general o ponés el foco en lo tuyo?
–Sí, porque me corrijo y veo lo que no me gusta. Tal vez cuando hago una tira no veo todos los capítulos, pero al principio miro bastante para ver si es necesario cambiar algo y sumar para próximos episodios.
–Cuando terminó el último capítulo, ¿cuál fue la sensación?
–¡Quería hacer más! Porque ya sabés la formula de cómo se hace. El actor es como el deportista, y yo venía de varios meses de no hacer nada y tenía que empezar de vuelta. Y cuando me acomodé, terminó.
–¿Cuál creés que es el aporte del programa, a diferencia de otros en el contexto del psiconoálisis?
–Estamos buscando ir un poco más allá. Es como una confesión que todos hicimos. El psicoanálisis es de ahora; cuando nosotras éramos chicas no se conocían esos problemas de la cabeza. Psicoanalizarse es un lujo. Como producto televisivo, es un programa que está muy bien escrito, realizado y estudiado. Frente a algunos problemas puede aliviar bastante al espectador, que es lo que el psicoanálisis hace. Creo que este programa llega a empatizar y a encontrarte. Ver el cómo se cuentan cada problema es lo asombroso.
–En terapia por lo general plantea dos personajes hablando y sin tanta acción, propuesta que implica un espectador atento. ¿El televidente de la TV abierta es así?
–Creo que sí. La ventaja es que cada capítulo es corto. Van episodios de media hora. Este programa invita a los espectadores con ganas de estar sentados, mirando y abiertos, y también comprometidos.
Estudio, amor y buenas amistades
La actividad de los últimos meses. Gran parte del embarazo de Carla Peterson transcurrió en Estados Unidos. Viajó acompañando a Martín Lousteau, que fue a estudiar a Yale.
"Aproveché y también estudié", cuenta sobre su estadía allá. "Leí y pude ver películas, series, ir al cine. Cursé un cuatrimestre de teatro moderno." Entre sus más amigas, Peterson cuenta con Griselda Siciliani, que también fue mamá hace un año. "Ella me ayudó a pensar y a saber elegir frente a las ofertas de trabajo que me llegaron. Me aconsejó que cortara un tiempo después de tenerlo, porque no iba a tener ganas de salir de casa."
–¿Así te pasó?
–Sí. El año que viene voy a trabajar. Y ahora hasta fin de año no voy a hacer nada más. Tengo algo pensado cortito, en cine tal vez, con Gustavo Taretto (con él ya hizo Medianeras, estrenada en 2011).
FUENTE: http://tiempo.infonews.com/2013/06/17/espectaculos-103921-este-personaje-me-exigio-muchos-dias--de-estudio.php
Luego de cinco horas continuas lejos de su casa y de su hijo Gaspar, de cinco meses, los pechos la apremian y no lo disimula. Se sienta y hace un gesto que la delata. "¿Te duelen?", es la primera pregunta. "Un poco", responde entre un suspiro. "Pero ya dejé mamaderas para que él coma", aclara sobre su elección de no exponer a su bebé en plena nota.
Luego de ser madre por primera vez, Peterson aceptó volver a trabajar, asumiendo el rol de paciente de Guillermo Montes, el psicoanalista que interpreta Diego Peretti para En terapia, el ciclo que hoy, a las a las 22:30 inicia su segunda temporada por la TV Pública.
Carla es Juliana, una abogada cuarentona que enfrenta su obsesión por ser madre. La mujer que personifica está enredada en la maternidad, y la actriz todo lo contrario. "Me veo contenta. Lo llevo con alegría, con entusiasmo. Estoy feliz."
En su primera vez en la TV Pública, aceptó la convocatoria porque el plan de grabación le permitió seguir con su plan de amamantar a su hijo. "Un mes después de tener a mi bebé tuve mi primera prueba de vestuario. Los libros los tenía leídos de mucho antes. Me había puesto a estudiar y me preguntaba si lo iba a poder hacer, ya que era un personaje más grande que yo. Después pude ahondar en su conflicto y en todo lo que ocurre con el personaje de Peretti, y me encantó. No sabía realmente si iba a poder concentrarme para estudiar; mi cabeza estaba en otro lado. Finalmente, acepté y lo hice.”
–¿En qué está Juliana cuando empieza su terapia?
–Ella es una ex paciente de Montes, que se atendió con él hace 20 años y no volvió nunca más a analizarse. Es una abogada muy exitosa que se plantea si ser madre o no. Se reencuentran porque él la consulta como abogada por su divorcio. Y la vuelve a atender y hay una revisión de su primera terapia.
–La realización de esta ficción es bastante atípica al estándar de las series o tiras de la televisión abierta. ¿Cómo te resulto esta experiencia?
–Se graba un capítulo por día, y es por plano, como en el cine, con escenas largas. No los grabé todos los días seguidos porque necesitaba estudiar entre un capítulo y otro. El formato exige seguir el guión tal como está escrito. Hice siete capítulos, y de esa manera pude organizarme.
–¿Trabajar como actriz tiene una exigencia distinta a otras profesiones?
–Sí, totalmente distinto. Este personaje me exigió muchos días de estudiar capítulos todos juntos. Estuve sentada casi sin moverme, como si estuviera preparando una obra de teatro. Cada capítulo se ensayó y se grabó en el día.
–¿Sin ensayos?
–Me encontré a grabar el primer capítulo con Peretti después de muchos días de estudio. Y hasta ese momento no conocés la atmósfera. Por suerte el trabajo fue con Diego, que es una suerte de actor director, es muy inteligente y práctico, no se va por las ramas y es muy concreto para trabajar al igual que la dirección. Eso me ayudó a apoyarme en ellos, porque si bien es un mundo nuevo, ellos sabían cómo se hacía por el trabajo del año pasado. Esa es la diferencia del programa diario, donde se exige cierta creatividad para no repetirse. Esto requiere más concentración, estudio previo. Otra profundización.
–¿Viste algo?
–No. Nada.
–¿Sos de mirar?
–Sí.
–¿Ves el programa en general o ponés el foco en lo tuyo?
–Sí, porque me corrijo y veo lo que no me gusta. Tal vez cuando hago una tira no veo todos los capítulos, pero al principio miro bastante para ver si es necesario cambiar algo y sumar para próximos episodios.
–Cuando terminó el último capítulo, ¿cuál fue la sensación?
–¡Quería hacer más! Porque ya sabés la formula de cómo se hace. El actor es como el deportista, y yo venía de varios meses de no hacer nada y tenía que empezar de vuelta. Y cuando me acomodé, terminó.
–¿Cuál creés que es el aporte del programa, a diferencia de otros en el contexto del psiconoálisis?
–Estamos buscando ir un poco más allá. Es como una confesión que todos hicimos. El psicoanálisis es de ahora; cuando nosotras éramos chicas no se conocían esos problemas de la cabeza. Psicoanalizarse es un lujo. Como producto televisivo, es un programa que está muy bien escrito, realizado y estudiado. Frente a algunos problemas puede aliviar bastante al espectador, que es lo que el psicoanálisis hace. Creo que este programa llega a empatizar y a encontrarte. Ver el cómo se cuentan cada problema es lo asombroso.
–En terapia por lo general plantea dos personajes hablando y sin tanta acción, propuesta que implica un espectador atento. ¿El televidente de la TV abierta es así?
–Creo que sí. La ventaja es que cada capítulo es corto. Van episodios de media hora. Este programa invita a los espectadores con ganas de estar sentados, mirando y abiertos, y también comprometidos.
Estudio, amor y buenas amistades
La actividad de los últimos meses. Gran parte del embarazo de Carla Peterson transcurrió en Estados Unidos. Viajó acompañando a Martín Lousteau, que fue a estudiar a Yale.
"Aproveché y también estudié", cuenta sobre su estadía allá. "Leí y pude ver películas, series, ir al cine. Cursé un cuatrimestre de teatro moderno." Entre sus más amigas, Peterson cuenta con Griselda Siciliani, que también fue mamá hace un año. "Ella me ayudó a pensar y a saber elegir frente a las ofertas de trabajo que me llegaron. Me aconsejó que cortara un tiempo después de tenerlo, porque no iba a tener ganas de salir de casa."
–¿Así te pasó?
–Sí. El año que viene voy a trabajar. Y ahora hasta fin de año no voy a hacer nada más. Tengo algo pensado cortito, en cine tal vez, con Gustavo Taretto (con él ya hizo Medianeras, estrenada en 2011).
FUENTE: http://tiempo.infonews.com/2013/06/17/espectaculos-103921-este-personaje-me-exigio-muchos-dias--de-estudio.php
domingo, junio 16, 2013
Peterson y Fonzi en Diario Perfil: "Bellas actrices para las neurosis de ficción"
Carla Peterson y Dolores Fonzi hablan para Diario Perfil acerca del estreno de "En Terapia" y su momento personal y familiar.
Scans cortesía de @AliciaLuB, Gracias ALI!!♥
Scans cortesía de @AliciaLuB, Gracias ALI!!♥
CARLA PETERSON Y DOLORES FONZI: Por amor al analista y sin miedo al diván.
Mañana estrenan En terapia en Canal 7. Admiten que el análisis ha sido importante en sus vidas y revelan sus secretos para mantener la pasión y también ocuparse de sus hijos.
RATING. Carla Peterson y Dolores Fonzi dicen que no les preocupa la audiencia cuando están en un canal público. En uno privado, es distinto, aseguran.
Jóvenes, talentosas, con maridos famosos –Gael García Bernal y Martín Lousteau–y, además, madres y dueñas de una carrera prestigiosa. Sobre la habilidad de combinar trabajo y vida, hablan las dos protagonistas, Carla Peterson y Dolores Fonzi. Mientras Peterson es mamá primeriza de Gaspar, quien cumplió apenas 4 meses, Dolores tiene dos hijos, Libertad y Lázaro, y suele vivir parte del año en España o México, el país natal de su pareja, una estrella en el panorama del cine mundial. Mañana estrenan la segunda temporada de En terapia, que emite la TV Pública en el horario de las 22.30, aseguran que encarnar a sus personajes, Ana y Juliana, les exigió mucho esfuerzo, y que están expectantes con el resultado y la respuesta del público.
“Espero que la gente lo disfrute tanto como la primera temporada, hay mucha ansiedad en la calle. Y sí, yo me muero de ganas de verlo. Me fascina, me gusta más ésta que la primera”, arranca la Fonzi, quien ya trabajó con Alejandro Maci el año pasado, cuyo método es bien especial ya que graba por personaje de corrido.
—¿Qué desafío les produjo grabar sobre un solo diálogo?
FONZI: Los textos fueron un desafío porque son muy largos. Además, no hay lugar para improvisar, es muy teatral en ese sentido. Hay que saber perfecta la letra y mandarse el capítulo entero. Fue un gran esfuerzo y muy intenso. En la primera temporada sentí pánico, y ahora, también. Lo padecí (risas).
PETERSON: Tener que comprometerme mucho con lo que estaba haciendo y diciendo. Darle forma a todo eso que tiene que ver con los sentimientos, con una pausa, con una mirada, con ese lenguaje. Las palabras tienen otro peso.
—¿Ustedes acuden o han acudido al analista? ¿Qué opinan de ese espacio?
F: Yo sí, y es una herramienta que uso cada vez que la necesito. No tengo un orden, como ir una vez por semana, pero cada vez que necesito voy. A mí me sirve para plantear cosas y tener un rebote de mi propia reflexión, y que no sea la única voz sobre las cosas.
P: Ahora no, pero me analicé mucho tiempo. Para mí fue un espacio fundamental como persona y como actriz. Me cambió mucho, me hizo ahondar más, crecer, hacer crecer las cosas que hacía y entenderlas para poder preparar las cosas desde un lugar más íntimo.
—Dolores, Ana está en una profunda crisis con su marido (Sbaraglia). ¿Hasta dónde creés que hay que luchar para recuperar un matrimonio? —Yo creo que hasta el final. Una pareja, sobre todo si hay hijos de por medio, debería hacer todo lo posible para sobrevivir. No se puede soltar tan rápido. En la construcción de una relación siempre vale la pena hacer todo lo que sirva para crecer.
—¿Genera menos presión estar en un programa de la TV Pública que no prioriza el rating? F: Sí, dentro del canal fue el programa más visto, y tuvimos la suerte de que fue muy mimado y deseado. Todo fue hecho en función de la calidad y no del rating, y en ese sentido quedamos exentos de la presión y de los cambios de horario.
P: No llegué ni a pensarlo. Tenía mucha presión por hacer bien este trabajo porque era muy distinto a lo que venía haciendo.
—¿Le dan importancia al rating?
F: No. Para mí es un dato.
P: Cuando estoy en un programa del prime time sí, porque la productora y el canal necesitan que le vaya bien. Le presto atención porque, además, el estado de ánimo de los que te rodean varía mucho.
—Carla, ¿cómo vivís esta primera maternidad. ¿Cómo manejás los tiempos?
P: La vivo feliz, con asombro y mucha alegría. Los tiempos me los va marcando mi hijo, y yo me doy cuenta ahí.
—Dolores, ¿cómo manejás ser mujer, esposa, madre y actriz?
F: Creo que es un gran trabajo con uno mismo. Más que nada de escuchar las necesidades propias y de los que tenemos alrededor. En definitiva, no sé cómo me organizo pero el trabajo que hago es para poder manejarlo.
—Tanto ustedes como sus parejas tienen una vida laboral muy ocupada. ¿Cómo lo manejan en lo cotidiano?
F: Nos organizamos. Vemos lo mejor para la familia porque tenemos dos niños, y a la vez tenemos muchas ganas de compartir con ellos. Si yo tengo muchas ganas de hacer una película, Gael se organiza para no trabajar en ese momento, y cuando es al revés, la que no trabaja soy yo. Nos acompañamos mucho.
P: Estamos muy presentes. Me voy dando cuenta de que nos apoyamos. Me ayudó mucho a que yo pudiera tener mi tiempo de trabajo. Ahora que somos padres primerizos, nos acompañamos mucho.
—¿Cómo son como pareja? ¿Cómo se mantiene la pasión?
F: Soy re gauchita (risas), aguantadora, trabajadora y compañera, y la mantengo siendo gauchita (risas), laburante y trabajando todo lo que se pueda.
P: En eso me tiene que definir Martín (risas), pero yo creo que soy una buena compañera. Nosotros hace muy poco que estamos juntos, ahora estamos muy enamorados y sorprendidos con nuestro hijo. Dentro de varios años te cuento (risas).
—¿Qué opinión les merece la actualidad política?
F: Hay cosas de este gobierno, como los derechos humanos y la ley de matrimonio igualitario, que me gustaron, y hay cosas que deberían suceder, como la ley de aborto. Cuando se habla de corrupción y toda esa parte negra de la historia Argentina es un espanto. No soy K ni anti K, hay algo de esa división a rajatabla que no me gusta.
P: De política no puedo hablar absolutamente nada, no sé. Me gusta hablar de deberes como ciudadana.
—¿Y Con Martín no hablan de política?
P: No, nosotros aprovechamos para hablar y conectarnos con otra cosa. No hablamos mucho de trabajo. Más ahora con un hijo, hablamos mucho de él. Si me llega a hablar de política en vez de hablar de nuestro hijo, me separo (risas).
—¿Qué proyectos tienen para el futuro?
F: Ahora sigo con la obra Isósceles, que reestrenamos los sábados en El Extranjero, y estoy feliz porque me encanta. Terminé En terapia y estreno El crítico, y después tengo un par de películas para el año que viene, pero como no cerré, no las puedo nombrar.
P: Yo estoy armando el año que viene, pero no tengo algo concreto. Este año ya trabajé y me voy a dedicar a Gaspar.
FUENTE: http://opencmsdes.editorialperfil.com.ar/espectaculos/Por-amor-al-analista-y-sin-miedo-al-divan-20130615-0060.html
RATING. Carla Peterson y Dolores Fonzi dicen que no les preocupa la audiencia cuando están en un canal público. En uno privado, es distinto, aseguran.
Jóvenes, talentosas, con maridos famosos –Gael García Bernal y Martín Lousteau–y, además, madres y dueñas de una carrera prestigiosa. Sobre la habilidad de combinar trabajo y vida, hablan las dos protagonistas, Carla Peterson y Dolores Fonzi. Mientras Peterson es mamá primeriza de Gaspar, quien cumplió apenas 4 meses, Dolores tiene dos hijos, Libertad y Lázaro, y suele vivir parte del año en España o México, el país natal de su pareja, una estrella en el panorama del cine mundial. Mañana estrenan la segunda temporada de En terapia, que emite la TV Pública en el horario de las 22.30, aseguran que encarnar a sus personajes, Ana y Juliana, les exigió mucho esfuerzo, y que están expectantes con el resultado y la respuesta del público.
“Espero que la gente lo disfrute tanto como la primera temporada, hay mucha ansiedad en la calle. Y sí, yo me muero de ganas de verlo. Me fascina, me gusta más ésta que la primera”, arranca la Fonzi, quien ya trabajó con Alejandro Maci el año pasado, cuyo método es bien especial ya que graba por personaje de corrido.
—¿Qué desafío les produjo grabar sobre un solo diálogo?
FONZI: Los textos fueron un desafío porque son muy largos. Además, no hay lugar para improvisar, es muy teatral en ese sentido. Hay que saber perfecta la letra y mandarse el capítulo entero. Fue un gran esfuerzo y muy intenso. En la primera temporada sentí pánico, y ahora, también. Lo padecí (risas).
PETERSON: Tener que comprometerme mucho con lo que estaba haciendo y diciendo. Darle forma a todo eso que tiene que ver con los sentimientos, con una pausa, con una mirada, con ese lenguaje. Las palabras tienen otro peso.
—¿Ustedes acuden o han acudido al analista? ¿Qué opinan de ese espacio?
F: Yo sí, y es una herramienta que uso cada vez que la necesito. No tengo un orden, como ir una vez por semana, pero cada vez que necesito voy. A mí me sirve para plantear cosas y tener un rebote de mi propia reflexión, y que no sea la única voz sobre las cosas.
P: Ahora no, pero me analicé mucho tiempo. Para mí fue un espacio fundamental como persona y como actriz. Me cambió mucho, me hizo ahondar más, crecer, hacer crecer las cosas que hacía y entenderlas para poder preparar las cosas desde un lugar más íntimo.
—Dolores, Ana está en una profunda crisis con su marido (Sbaraglia). ¿Hasta dónde creés que hay que luchar para recuperar un matrimonio? —Yo creo que hasta el final. Una pareja, sobre todo si hay hijos de por medio, debería hacer todo lo posible para sobrevivir. No se puede soltar tan rápido. En la construcción de una relación siempre vale la pena hacer todo lo que sirva para crecer.
—¿Genera menos presión estar en un programa de la TV Pública que no prioriza el rating? F: Sí, dentro del canal fue el programa más visto, y tuvimos la suerte de que fue muy mimado y deseado. Todo fue hecho en función de la calidad y no del rating, y en ese sentido quedamos exentos de la presión y de los cambios de horario.
P: No llegué ni a pensarlo. Tenía mucha presión por hacer bien este trabajo porque era muy distinto a lo que venía haciendo.
—¿Le dan importancia al rating?
F: No. Para mí es un dato.
P: Cuando estoy en un programa del prime time sí, porque la productora y el canal necesitan que le vaya bien. Le presto atención porque, además, el estado de ánimo de los que te rodean varía mucho.
—Carla, ¿cómo vivís esta primera maternidad. ¿Cómo manejás los tiempos?
P: La vivo feliz, con asombro y mucha alegría. Los tiempos me los va marcando mi hijo, y yo me doy cuenta ahí.
—Dolores, ¿cómo manejás ser mujer, esposa, madre y actriz?
F: Creo que es un gran trabajo con uno mismo. Más que nada de escuchar las necesidades propias y de los que tenemos alrededor. En definitiva, no sé cómo me organizo pero el trabajo que hago es para poder manejarlo.
—Tanto ustedes como sus parejas tienen una vida laboral muy ocupada. ¿Cómo lo manejan en lo cotidiano?
F: Nos organizamos. Vemos lo mejor para la familia porque tenemos dos niños, y a la vez tenemos muchas ganas de compartir con ellos. Si yo tengo muchas ganas de hacer una película, Gael se organiza para no trabajar en ese momento, y cuando es al revés, la que no trabaja soy yo. Nos acompañamos mucho.
P: Estamos muy presentes. Me voy dando cuenta de que nos apoyamos. Me ayudó mucho a que yo pudiera tener mi tiempo de trabajo. Ahora que somos padres primerizos, nos acompañamos mucho.
—¿Cómo son como pareja? ¿Cómo se mantiene la pasión?
F: Soy re gauchita (risas), aguantadora, trabajadora y compañera, y la mantengo siendo gauchita (risas), laburante y trabajando todo lo que se pueda.
P: En eso me tiene que definir Martín (risas), pero yo creo que soy una buena compañera. Nosotros hace muy poco que estamos juntos, ahora estamos muy enamorados y sorprendidos con nuestro hijo. Dentro de varios años te cuento (risas).
—¿Qué opinión les merece la actualidad política?
F: Hay cosas de este gobierno, como los derechos humanos y la ley de matrimonio igualitario, que me gustaron, y hay cosas que deberían suceder, como la ley de aborto. Cuando se habla de corrupción y toda esa parte negra de la historia Argentina es un espanto. No soy K ni anti K, hay algo de esa división a rajatabla que no me gusta.
P: De política no puedo hablar absolutamente nada, no sé. Me gusta hablar de deberes como ciudadana.
—¿Y Con Martín no hablan de política?
P: No, nosotros aprovechamos para hablar y conectarnos con otra cosa. No hablamos mucho de trabajo. Más ahora con un hijo, hablamos mucho de él. Si me llega a hablar de política en vez de hablar de nuestro hijo, me separo (risas).
—¿Qué proyectos tienen para el futuro?
F: Ahora sigo con la obra Isósceles, que reestrenamos los sábados en El Extranjero, y estoy feliz porque me encanta. Terminé En terapia y estreno El crítico, y después tengo un par de películas para el año que viene, pero como no cerré, no las puedo nombrar.
P: Yo estoy armando el año que viene, pero no tengo algo concreto. Este año ya trabajé y me voy a dedicar a Gaspar.
FUENTE: http://opencmsdes.editorialperfil.com.ar/espectaculos/Por-amor-al-analista-y-sin-miedo-al-divan-20130615-0060.html
Carla Peterson: “Siento placer en la incomodidad”
“Quiero ver el resultado porque no vi nada de lo que hice. Quiero ver cada capítulo porque no los grabé en orden. Fue un trabajo muy distinto al que yo hago, es una fórmula muy diferente de grabación”, asegura Carla Peterson, quien se suma en esta segunda temporada adaptada y dirigida por Alejandro Maci.
—Carla, ¿cómo armaste tu personaje, Juliana?
—Estudié mucho la letra, hablé con el director y con Diego. Y después probé cómo habla el personaje, cómo camina, cómo se sienta. También tuve que entender la melodía del programa. Requirió mucho estudio, demasiado (risas).
—Juliana está obsesionada con ser madre. En la vida, ¿sentiste ansiedad en algún momento por ser madre?
—No, ansiedad no, sí deseos.
—¿Alguna vez te imaginaste que ibas a ser una actriz reconocida?
—Alguna vez de chica fantaseaba, pero en realidad no me lo imaginé. Cuando me va bien, me sigo asombrando de trabajar con actores que me parecen importantes o de tener el privilegio de estar en programas muy especiales como éste, o como las comedias que hice.
—¿Y en qué te sentís más cómoda, en la comedia o en el drama?
—Nunca me siento cómoda (risas), porque hay cierta incomodidad que te hace buscar cosas nuevas. Me siento cómoda actuando, haciendo esto, pero del todo, nunca. Igual, siento mucho placer con esa incomodidad.
FUENTE: http://www.perfil.com/espectaculos/Siento-placer-en-la-incomodidad-20130615-0061.html
—Carla, ¿cómo armaste tu personaje, Juliana?
—Estudié mucho la letra, hablé con el director y con Diego. Y después probé cómo habla el personaje, cómo camina, cómo se sienta. También tuve que entender la melodía del programa. Requirió mucho estudio, demasiado (risas).
—Juliana está obsesionada con ser madre. En la vida, ¿sentiste ansiedad en algún momento por ser madre?
—No, ansiedad no, sí deseos.
—¿Alguna vez te imaginaste que ibas a ser una actriz reconocida?
—Alguna vez de chica fantaseaba, pero en realidad no me lo imaginé. Cuando me va bien, me sigo asombrando de trabajar con actores que me parecen importantes o de tener el privilegio de estar en programas muy especiales como éste, o como las comedias que hice.
—¿Y en qué te sentís más cómoda, en la comedia o en el drama?
—Nunca me siento cómoda (risas), porque hay cierta incomodidad que te hace buscar cosas nuevas. Me siento cómoda actuando, haciendo esto, pero del todo, nunca. Igual, siento mucho placer con esa incomodidad.
FUENTE: http://www.perfil.com/espectaculos/Siento-placer-en-la-incomodidad-20130615-0061.html
FUENTE: http://www.perfil.com/espectaculos/Siento-placer-en-la-incomodidad-20130615-0061.html
sábado, junio 15, 2013
Carla Peterson: Juliana Rosso, El Reloj Biológico
Juliana Rosso / El reloj biológico
Todos los lunes se acerca al consultorio Juliana Rosso, una abogada de 41 años que ejerce su profesión de manera muy exitosa.
Guillermo acude primero a ella, buscándola como profesional para resolver el juicio en el que se encuentra enfrentado con el padre de Gastón.
La historia entre Guillermo y Juliana empezó hace veinte años cuando ella era una joven adolescente, la mayor de tres hermanos, y se encontraba enfrentada a su padre, un abogado de extensa trayectoria que quería que siguiera sus pasos aún contra los deseos de su propia hija. Luego de un episodio traumático que precipitó un giro total en su vida, Juliana termina aceptando el mandato familiar y recibiéndose de abogada tal como su padre anhelaba, pero la vida de Juliana ya no sería la misma a partir de ese momento.
Hoy vuelve al consultorio de Guillermo reclamándole que él tiene la culpa de lo que su vida terminó siendo. Guillermo deberá considerar hasta qué punto puede intervenir en la vida de Juliana.
FUENTE: http://blogosfera.tvpublica.com.ar/enterapia2/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















































